¡Eso es todo amigos!

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25 feb. 2012

Decía John Lennon que la vida és lo que te va sucediendo, mientras te empeñas en hacer otros planes. Planeas tu matrimonio, la casa donde vivirás, el colégio al que irán tus hijos, planeas hasta de que color será el puto sofa. Pero los planes són solo un dibujo en una servilleta de papel, y por mucho que te empeñes...al final tus planes le importan una mierda al resto de el mundo. Y puedes ponerle cabeza, corazón o un taco de servilletas emborronadas en sueños, que la vida ya tiene otros planes para ti.

24 feb. 2012

Débiles. Supongo que todos somos débiles en algún momento de la vida, siempre nos caemos y creemos que no tenemos las fuerzas necesarias para levantarnos. Somos débiles cuando no podemos enfrentar los miedos y preferimos no verlos, cegarnos y hacer como si no nos afectasen. Somos débiles cuando no hacemos lo que sentimos, cuando no sentimos con el corazón. Somos débiles cuando creemos que nunca alcanza con lo que se tiene, cuando se cree que nunca se llega a la cima, cuando ya no hay más por escalar. Somos débiles cuando nos duele el dolor y nos pueden los problemas. Somos débiles cuando nos dejamos vencer una y otra vez por las mismas paredes, caer con las mismas piedras y chocar con los mismos recuerdos. Somos débiles cuando vivimos de algo que no existe, de algo que pasó, del pasado. Somos débiles cuando amamos, cuando nos entregamos, cuando damos todo por una persona, nos quedamos sin nada. Es como sentirse vacío y lleno a la vez. Somos débiles cuando no probamos cosas nuevas, cuando nos quedamos con lo que tenemos porque nos da miedo un mundo nuevo. Somos débiles cuando no miramos a los ojos y nos perdemos en el asfalto, cuando lloramos a escondidas, cuando sufrimos sin que nadie sepa por qué. Somos débiles cuando dejamos lo de hoy para mañana porque creemos que hoy no se puede y nos engañamos creyendo que mañana se podrá. Somos débiles cuando nos enamoramos, cuando se pierde, cuando se deja, cuando se tiene, cuando nos vamos. Somos débiles en las despedías. Somos débiles porque todavía nos cuesta vivir con el dolor a cuestas, porque hay heridas que no sanan y el tiempo a veces no parece transcurrir. Somos débiles acompañados, dependiendo de alguien, viviendo por alguien. Somos débiles cuando decidimos que aquello por lo que lo dejaremos todo, realmente vale la pena..