¡Eso es todo amigos!

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5 ene. 2012

Normalmente sentimos la necesidad de hablar sobre nuestros problemas o situaciones con alguien, la necesidad de desahogarnos por momentos. De que alguien nos entienda, nos comprenda. El llegar y empezar a hablar sin ningún tipo de reparo de todo lo que ha pasado en el día, de todo lo que nos hace o nos hizo daño, sin miedo a que después se vuelva en nuestra contra. Pero no solo tenemos esa necesidad cuando nos encontramos mal o frustrados, también la sentimos por simple felicidad, por ilusiones. Y así fue, un día completamente feliz y en lo único que pensaba, lo que más me hacía ilusión, era llegar para poder contártelo. En ese momento, me dí cuenta de que te quería.

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